“Días que me siento bien
Días que me siento mal
¿Qué voy a hacer?
No mires atrás”
¿Puede un hombre extrañar tanto a una mujer? La
respuesta es sí. Y si no me creen, les invito a leer la historia de Nicolás.
Nico para los amigos. Él se enamoró perdidamente de Rocío. Todos le decían
Rochi, pero para él era su reina.
“Noches te quiero comer
Otras te quiero matar
Me conocés, otro perro más”
Tardó un poco en acercarse a ella, él siempre
alardeaba de que era el mejor levantándose chicas, pero siempre y cuando la
chica en cuestión no le interesara en serio. Con Rochi fue distinto, ella le
rompió todos los esquemas, le movió la estantería, y no supo cómo acercarse.
Creía que no iba a ser bueno para ella, que no era el hombre indicado y que
ella no se iba a fijar en él. Pero lo intentó. De distintas maneras, no muy
convencionales, pero logró que ella se dé cuenta de su existencia.
“Yo, que te amo y te echo de menos
Yo, que te digo una vez más
Yo, que conozco el sendero
Más allá del bien y el mal”
Rochi terminó enamorándose de él, y fueron novios un
tiempo, pero el propio Nico la había dejado, él no supo controlar sus celos, y
éstos terminaron por traicionarlo. Rochi sufrió algunas semanas, pero pronto lo
olvidó. En cambio Nico, se lamentó cada día de su decisión.
“Yo te espero, como siempre que te
espero
Yo me muero, por comerte poco a poco
Yo me quedo, deambulando como un loco en
la ciudad”
Rochi pronto conoció a alguien más que la llenó de
sonrisas y Nico pasó a ser sólo un recuerdo. Nico intentó recuperarla, intentó
volver con ella, pero Rochi se lo dejó demasiado claro: "Estoy con
alguien", le disparó a matar, como si Nico no tuviera sentimientos.
“Días en que estoy feliz
Otros en extrema soledad, soledad
Noches te quiero comer,
Otras te quiero matar
Me conocés, otro perro más”
Hubo días en que Nico se sentía bien por haberla
dejado, si lo había reemplazado tan rápido seguramente era porque no lo amaba.
De solo imaginarla con otro hombre le daba bronca, rabia, y ganas de no verla
nunca más. Pero hubo noches en que amarla dolió demasiado. Había largas noches
de insomnio en las que Nico no tenía otra opción que salir a dar vueltas por la
ciudad, ya que de todos modos no iba a poder dormir.
“Pero yo, que te amo y te echo de
menos
Yo, que te digo una vez más
Yo, que conozco el sendero
Más allá del bien y el mal”
Hubo veces que sus amigos, preocupados por él, lo
incitaban a que salga, a que conozca gente, pero él no quería saber nada, sólo
quería estar con su Rochi, la esperaba, sentía que en algún momento iba a
volver, pero su vida se pasaba y esto no ocurría.
“Yo te espero, como siempre que te
espero
Yo me muero, por comerte poco a poco
Yo me quedo, deambulando como un loco en
la ciudad”
Nico fue perdiendo su sonrisa, su diversión, su
alegría, su salud... El tiempo se fue llevando todo, ya no quedaba nada de
aquel Nico que era el día que la había conocido a Rochi. Ella también se había
llevado gran parte de él.
“Yo te espero, como siempre que te
espero
Yo me muero, por comerte poco a poco
Yo me quedo, deambulando como un loco en
la ciudad”
Una de esas noches en las que andaba vagando por la
ciudad, y que a cualquier persona le hubiera parecido un vagabundo por su
aspecto, la encontró a Rochi. Se sorprendió mucho de verla sola a esas horas y
se le acercó.
- Ro, ¿Qué hacés acá? –
- Te vine a buscar - respondió Rocío con una sonrisa
radiante
- Pero... Pero... ¿Cómo sabías que yo estaba acá? –
- Averigué... Me dijeron que siempre das vueltas por
acá... Te vine a buscar, mi amor - Nico sólo sonreía, temblaba, no podía creer que ella
fuese la que lo estaba buscando
- Te amo... ¡Te amo Rocío, te amo! –
Rochi sólo sonreía. Nico le devolvía la sonrisa. A la
gente le resultó muy extraño ver a aquel vagabundo hablándole a la nada misma.
“Yo te espero…
Yo me muero…
Yo me quedo deambulando como un loco en la
ciudad.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario