Peter salió más temprano del trabajo y decidió no
avisarle nada a Rochi, quería que su llegada sea sorpresa, y así poder
disfrutar juntos un rato más, ya que últimamente sólo se veían un ratito antes
de irse a dormir, ya no podían compartir ni siquiera una cena, y es que esto de
ser policía Bonaerense y encima hacer adicional le llevaba demasiado tiempo.
“Yo no sé lo que sentí esa tarde
que te vi
Yo pensaba en otras cosas, fuiste mucho
para mí”
Peter bajó del colectivo y caminó la media cuadra que
había hasta su casa. Abrió la puerta de calle, y no pudo creer lo que vio
cuando abrió la puerta de su hogar: Estaba su mejor amigo sentado en el sillón,
y Rochi sentada en posición muy sugerente encima de él, sin remera, mientras él
jugueteaba con sus pechos.
- ¿¡Qué carajo es esto!? - fue lo único que atinó a
gritar mientras se contenía para no cometer una masacre. Rochi se levantó con
rapidez y se colocó su blusa.
- ¡Peter! ¿Qué hacés acá? –
- ¡Es mi casa! ¡La que estás usando para revolcarte
con este garca! - lo miró y se dirigió hacia él - Andate que tengo que hablar
con mi mujer - acentuó el mi - Ya me voy a encargar de vos -.
“Yo creía en tus palabras, tu
mirada me engañó
Ahora sé que no sos mía, la culpa la tuve
yo”
El joven obedeció y se retiró. Rochi se sentó en el
sofá donde minutos antes había estado su amante. Peter la miraba furioso sin
poder emitir palabra, hasta que arrancó.
“Yo no quise lastimarte, jamás tuve
esa intención
Fuimos presos de un impulso, yo sólo
buscaba amor”
- ¿Vos te pensás que yo soy boludo? - Rochi no le
respondió - Te vi varias veces con él, desde arriba del patrullero. Me la fumé
mucho tiempo, y no te dije nada. Pero no te bastó con eso sino que lo tuviste
que traer acá... ¡Tengo cara pero no soy, eh! –
- Perdoname Pitt - habló finalmente, después de un
largo rato de silencio - Es que vos no estás nunca, y yo me sentí
desprotegida... –
- ¡No estoy nunca porque estoy trabajando! ¡Para que
vos no tengas que salir a hacerlo! –
- Sé que lo hacías por mí, pero me sentí sola, y
estuvo él y yo me fui enamorando - a Peter le dolió escuchar estas palabras, y
sus ojos se empañaron. La tomó del rostro e hizo que quede mirándolo a los ojos
“Y cuando te veía en la calle, no
podía evitar
Que el silencio se adueñara, me quedaba
sin hablar
Y ahora sé que no sos mía, la culpa la
tuve yo
Si querés podés marcharte, sólo te pido un
favor”
- Decime que no me amás - Rochi cerró los ojos - ¿Ves?
No me podés ni mirar a la cara, porque vos me amás pero estás confundida -
Rochi alzó la mirada
- Ya no te amo Peter, perdoname... –
- ¡No te creo! - la soltó con furia, tirándole la
cabeza para atrás - ¡Estoy seguro de que vos todavía sentís algo por mí! –
“Si aún te queda algo de amor
dentro de tu corazón
No me mires a los ojos, que me muero, yo
me muero de dolor
Hacelo por mí”
Peter se abalanzó sobre ella y comenzó a besarla con
furia. A Rochi no le despertaba ningún sentimiento, sólo tenía en la cabeza
al hombre que ella amaba ahora. Peter siguió besándola, bajó por su cuello, la
despojó de su blusa mientras la cubría de besos; había comenzado violentamente
pero se fue suavizando, ella era su debilidad. Le desabrochó el jean, ella sólo
recibía las caricias con los ojos cerrados. Él se lo sacó, con delicadeza y
poco a poco la fue penetrando. Le hizo el amor dulcemente, y sin embargo no
logró que a Rochi se le escape siquiera un suspiro por él.
“Y todo eso que sentía esa tarde
que te vi
Ahora no tiene sentido, fue un mal sueño
para mí
Y al pensar en tu mirada ya no puedo
sonreír
Si querés podés marcharte, sólo te quiero
decir”
Obviamente, Peter se dio cuenta y ni bien llegó al
orgasmo se levantó y se vistió. Rochi hizo lo mismo, compungida.
- Ahora sí que te creo - dijo Peter, con dolor - Ya
sos libre de irte –
- Yo no quería que las cosas fueran así –
- Yo menos –
- Perdoname - pronunció Rochi apenas terminó de
calzarse, mirándolo a los ojos con tristeza
- No seas así - Peter cerró sus ojos
- ¿Así cómo? –
- No me mires a los ojos que me matás. No puedo ver
esa mirada fría y sin sentimientos sobre mí - Rochi suspiró - Me voy a... Por
ahí... Así te podés ir tranquila... - Peter se dio media vuelta hacia la puerta
- ¡Peter! - lo frenó ella - Perdoname - volvió a
repetirle y le dejó un beso corto sobre los labios, el último que iba a recibir
de su parte.
“Si aún te queda algo de amor
dentro de tu corazón
No me mires a los ojos, que me muero, yo
me muero de dolor
Hacelo por mí
Hacelo por mí
Hacelo por mí
Hacelo por mí
Hacelo por mí.”
Peter se fue, negando con la cabeza y se perdió entre
los transeúntes; mientras Rochi preparaba sus valijas y se iba, cerrando por
última vez la puerta de rejas de la casa de Quesada al 1200.

No hay comentarios:
Publicar un comentario